El Informe de Sostenibilidad y Clima de Fundación Cristina Enea evalúa la calidad de vida y bienestar de quienes viven, trabajan y visitan la ciudad, a través de una serie de indicadores. Durante las próximos semanas desglosaremos pinceladas del Informe relativo al año 2024, último año del estudio, en una serie de hilos que comenzamos hoy. Y lo hacemos hablando sobre el Territorio.
Suelo urbanizado: la extensión de San Sebastián es de 6.094,3 ha; en 2024, el suelo urbanizado alcanza el 32,22 % de la superficie municipal.

Suelo artificializado: En 2019 la superficie artificializada aumentó en 71’94 ha, representando el 43,39 % de la superficie municipal. Este incremento se concentró en el barrio de Zubieta, debido a la ampliación de las instalaciones deportivas de la Real Sociedad, y sobre todo, por la continuación del movimiento de tierras y configuración del polígono de actividades económicas de Eskusaitzeta. Desde 2020 no han habido cambios significativos en el suelo artificializado.
Compacidad urbana: El índice de compacidad urbana, que muestra la relación entre el número de viviendas en suelo urbanizado residencial y la superficie total de suelo urbanizado residencial del municipio, es de 66,85 viviendas/ha.

Teniendo en cuenta que las características orográficas y morfológicas vienen determinando, entre otras cuestiones, el tejido urbano de la ciudad, un rango que oscile entre 60 y 150 viviendas por hectárea puede ser un referente de modelo urbano.
En el caso de San Sebastián, un objetivo mínimo de densidad de vivienda sería alcanzar las 80 viviendas por hectárea. La media obtenida, 66,85 viviendas/ha, refleja una ciudad, en general, poco compacta, si bien conviene analizar el dato barrio a barrio.
Si quieres conocer el resto de los datos recogidos en el Informe, puedes consuarlo y descargarlo desde este link.