Controlar los yacimientos para la extracción de minerales es una de las fuerzas motrices del momento geopolítico que vivimos. En consecuencia, la implantación de una verdadera economía circular de los metales es un eje prioritario. Son materiales que durante el reciclaje mantienen intactas sus propiedades fisicoquímicas, pudiendo aplicarlos en la fabricación del mismo tipo de productos del cual se ha originado su chatarra.
El gesto de reciclar una simple lata de aluminio
Un ejemplo de este tipo de materiales es el aluminio. La obtención del aluminio primario (a partir de materias primas vírgenes) necesita de tres grandes etapas:
1.- Extracción de la roca que lo contiene, la bauxita, mediante minería a cielo abierto en regiones tropicales.
2.- Obtención de la alúmina (óxido de aluminio) mediante el proceso Bayer, que se basa en la cocción a alta temperatura de la bauxita con sosa.
3.- Separación del aluminio elemental del óxido mediante cubas electrolíticas con criolita fundida.
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