En la isla danesa de Læsø, Dinamarca, una familia levantó una casa de verano que parece salida de otro tiempo y, a la vez, de una conversación muy actual sobre construcción sostenible. Se trata de la Modern Seaweed House, un proyecto del estudio Vandkunsten junto a Realdania By & Byg que recupera una tradición local centenaria: usar algas marinas —en realidad eelgrass o zostera— como parte visible y funcional del edificio.
La gracia del proyecto es que las algas no aparecen como un simple gesto decorativo o un guiño ecológico. La casa las incorpora de tres maneras distintas: como aislamiento, como revestimiento interior acolchado y como acabado exterior visible, todo ello sobre una estructura principal de madera. Es decir, el material pasa de residuo costero a componente técnico real de la vivienda.
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