El Centro de Recursos Medioambientales de Cristina Enea alberga desde el pasado viernes 2 de octubre la muestra ‘Atlas Emocional del Urumea’, última fase del proyecto homónimo que recoge los resultados finales del estudio realizado en torno al vínculo de la ciudadanía con el río Urumea. La exposición traslada al espacio expositivo los resultados de esta investigación mediante una propuesta que conjuga arte, historia y antropología, y que podrá visitarse hasta el 21 de marzo de 2027.
La exposición Atlas Emocional del Urumea condensa en una muestra multidisciplinar los resultados de tres años de investigación, en relación con las emociones, vivencias, relatos y recuerdos que el río que vertebra la ciudad ha generado en los y las donostiarras. Se trata de un exposición sensorial, inmersiva y participativa, en la que las personas que la visiten, podrán interactuar con las instalaciones, además de observar piezas de valor histórico y cultural.
El concejal de Medio Ambiente, Iñigo García, ha destacado que «el Urumea forma parte de la identidad de Donostia y de la vida cotidiana de sus barrios y de sus vecinos y vecinas. Este proyecto nos permite acercarnos al río desde una perspectiva diferente, poniendo el foco no solo en su dimensión ambiental o paisajística, sino también en todo aquello que las personas han vivido, sentido y construido en torno a él».
En este sentido, García ha señalado que «el Atlas Emocional del Urumea nos ayuda a entender que un río también es memoria, patrimonio, cultura y experiencias compartidas. Y hacerlo además a través de una exposición participativa y sensorial permite que ese conocimiento no se quede únicamente en una publicación o en un estudio, sino que pueda ser experimentado y enriquecido por quienes visitan la muestra».
Se trata de la última fase del proyecto, que ha contado desde su inicio con un amplio proceso de participación ciudadana, desarrollado mediante encuestas personales, grupos de trabajo y sesiones abiertas destinadas a identificar los vínculos afectivos, sociales, históricos y cotidianos que se establecen con el Urumea, fruto de la cual se identificaron los 10 temas más recurrentes, recogidos a principios de este año en una publicación, uno de los principales resultados de la investigación. Ahora, la muestra, que se podrá visitar en Cristina Enea hasta el próximo 21 de marzo, propone una aproximación al río que combina investigación social, creación artística, patrimonio y experiencia sensorial. Los diez temas surgidos del proceso participativo dejan de existir únicamente como contenidos escritos para convertirse en procesos, imágenes, sonidos, objetos y acciones, construyendo un recorrido en el que la memoria colectiva del Urumea puede ser nuevamente interpretada y habitada.
La exposición supone una nueva fase en ese recorrido. A partir de esos diez ejes, Helga Massetani Piemonte ha desarrollado la concepción artística y curatorial de una serie de instalaciones y dispositivos específicamente diseñados para trasladar los contenidos de la investigación al espacio expositivo. La muestra no plantea, por tanto, una mera presentación documental de los resultados, sino una transformación de las historias, emociones y memorias recogidas durante el proceso en experiencias que puedan ser recorridas, escuchadas, observadas y activadas por el público.
Helga Massetani Piemonte, directora de Bitamine Kultur Elkartea, comisaria y responsable de la concepción artística de la exposición, señala que «el reto era encontrar una forma de trasladar al espacio expositivo algo tan intangible como las emociones, los recuerdos o las experiencias personales vinculadas a un río. La exposición nace de ese intento de transformar los contenidos de la investigación en situaciones que puedan ser experimentadas corporalmente. No quería mostrar solamente lo que la ciudadanía había contado, sino construir dispositivos capaces de activar de nuevo esas memorias y generar nuevas relaciones con el Urumea».
Por su parte, María José Noain Maura, responsable del proyecto Los Viajes de Aspasia y de la investigación y gestión de las colecciones patrimoniales sumadas a la muestra, subraya que «la incorporación de obras de arte y objetos etnográficos dialoga con las instalaciones artísticas, enfatizando los aspectos históricos de la investigación».
Massetani y Noain han participado desde el inicio del proyecto en su desarrollo, investigación y dinamización.
Una exposición inmersiva, participativa y sensorial
Tratándose de un proyecto en el que las emociones generadas en torno al río cobran una especial importancia, la exposición presenta unas características que nos acercarán al Urumea a través de experiencias sensoriales e inmersivas. A través de ellas, los distintos relatos vinculados al río adoptan formas diversas: agua, sonido, imagen, objetos, luz, bordado, interacción, memoria oral o soportes digitales. En algunos casos, estos dispositivos han sido desarrollados mediante colaboraciones específicas con artistas, creadoras, alumnado y otros agentes, integrando sus aportaciones dentro de una concepción expositiva común.
Así, además de piezas originales cedidas por el Centro de Colecciones Patrimoniales de bienes muebles de Gipuzkoa, Gordailua (grabados, gouaches, pinturas y objetos relacionados con acontecimientos históricos, antiguos oficios, el trabajo agrícola y la vida cotidiana vinculada al Urumea.), la exposición cuenta con instalaciones de artistas cuya trayectoria está vinculada al río y a su entorno cultural que amplían y contextualizan los diferentes relatos. Nagore Legarreta presenta imágenes pertenecientes a su proyecto El río no es un lugar, realizado en el contexto de Donostia / San Sebastián 2016; Xabier Erkizia e Iñaki Rifaterra participan igualmente con trabajos relacionados con el agua, el paisaje y la memoria del Urumea.
Otros elementos han sido creados específicamente para integrarse dentro de las instalaciones concebidas para el Atlas, mediante colaboraciones desarrolladas expresamente para el proyecto. Entre ellas se encuentran el videojuego realizado junto al artista visual Jaime de los Ríos, vinculado al sitio y la quema de Donostia; las performances creadas con alumnado del Instituto Usandizaga; la pieza de danza y audiovisual de Izaskun Lapaza y Lander Garro realizada en Igartubeiti en torno a la sidra; los bordados de los puentes del Urumea elaborados junto a las mujeres participantes en el programa Plus 55; y las experiencias sonoras diseñadas con Beatriz Sanz Montes y Eneko Lekuona, como Ibai-zoriontasuna / Fluviofelicidad.
La dimensión participativa constituye uno de los elementos centrales del Atlas Emocional del Urumea. Las personas que visitan la muestra no ocupan únicamente la posición de espectadoras: su presencia, sus movimientos y sus acciones activan y completan diferentes instalaciones.