Santiago Gaztelumendi, director de Estrategia y Coordinación de Euskalmet, analiza cómo está cambiando el clima en Euskadi. Noticia y fotografía originales: www.noticiasdegipuzkoa.eus.
Detrás de cada aviso por altas temperaturas hay mucho más que una previsión meteorológica. Modelos de alta resolución, análisis de impacto y un seguimiento constante de la evolución atmosférica permiten a Euskalmet anticipar algunos de los fenómenos más complejos. Su director de Estrategia y Coordinación, Santiago Gaztelumendi, explica en esta entrevista concedida a Noticias de Gipuzkoa cómo ha cambiado el clima en Euskadi.
¿Estamos viviendo ya una nueva normalidad climática en Euskadi o siguen siendo episodios excepcionales?
En parte ambas cosas… Aunque por definición estadística se sigan catalogando como excepcionales al no abundar las referencias históricas, su recurrencia en los últimos años demuestra que ya son estructurales y forman parte de nuestra nueva realidad. En general, las olas de calor actuales son más tempranas, de mayor duración y de mayor intensidad que las que se sufrían en el siglo pasado.
¿Será un verano más caluroso que otros años?
Es difícil de asegurar, pero tenemos tres indicios que permiten asegurar que es muy probable. El primero, si analizamos la inercia climática en Euskadi esta primavera ha sido la más cálida del periodo 1970-actualidad. Junio, que viene de finalizar, también ha sido el más cálido de los últimos 50 años. El segundo, si analizamos el contexto de los últimos diez años, el 90% de los veranos han tenido anomalías positivas de temperatura. El tercero, si analizamos lo que nos dicen los modelos climáticos estacionales, también hay consenso de que este verano Euskadi será más caluroso de lo normal.
¿Qué nivel de fiabilidad tienen hoy las predicciones de olas de calor a varios días vista?
La fiabilidad a 3 o 4 días vista de los pronósticos generales es superior al 90% en cuanto a la localización y potencia de la masa de aire cálido. El gran reto operativo en Euskadi sigue siendo predecir los detalles locales, que están muy condicionados por el momento del giro de viento a componente norte en costa y las características de su propagación a interior, así como de la intensidad del viento sur, la entrada de nubosidad u otros factores locales. Tened en cuenta que, por ejemplo, un retraso de tan solo dos horas en la entrada del viento norte por la tarde puede alterar las máximas previstas hasta en 8 °C.
¿Qué tendencias están observando en Euskadi: más frecuencia, más intensidad o más duración de las olas de calor?
Las tres son correctas, más frecuencia, más intensidad y mayor duración, a las que añadiría que más tempranas, como se constata este mismo año con lo ocurrido a finales de mayo y con la sufrida recién iniciado el verano. Basándonos en los datos climatológicos disponibles para Euskadi, los días de ola de calor han aumentando un día por década desde los 70 del siglo pasado. Se han duplicado los días de olas de calor en estos últimos diez años en comparación con los últimos 30 años del siglo XX.
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