Las orcas son uno de los depredadores más poderosos de los océanos. Cazan rayas, focas, marsopas y hasta enormes ballenas barbadas. También se atreven con los tiburones blancos, a los que ahuyentan de sus zonas de alimentación y, en algunos casos, los matan incluso.
Y, sin embargo, pese a esta voracidad, no existen registros verificados de orcas salvajes que hayan matado a humanos, al menos de forma deliberada. Es más, estudios recientes han demostrado que, en ciertas ocasiones, las orcas interactúan amistosamente con las personas de maneras sorprendentes, incluso ofreciéndoles alimento a modo de ‘regalo’.
Estos comportamientos ponen de manifiesto la complejidad de estos animales, en contraste con la imagen que suelen acarrear de depredadores despiadados.
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