Estos elegantes jardines ocupan el espacio cuadrangular comprendido entre el Teatro Victoria Eugenia y el Hotel María Cristina. Está integrado por dos piezas separadas, aunque estéticamente relacionadas entre sí. La que se encuentra junto a la calle Okendo es un parterre de forma geométrica, con césped siempre bien cuidado y adornado con macizos florales que varían en cada época del año. En cada uno de sus cuatro vértices se yergue una esbelta palmera canaria.
La que se encuentra más cercana al río Urumea tiene forma ovalada y alberga diferentes composiciones de flores, que enmarcan el monumento al Almirante Antonio de Oquendo. Inaugurada en 1894, la estatua está colocada sobre un alto pedestal, de manera que el almirante pueda contemplar el caserío Manteo, donde nació, situado en el barrio de Gros. El zócalo está adornado con escudos y blasones, y muestra unos bajorrelieves representando algunas de sus hazañas militares.
En 1902 fueron inaugurados el teatro y el hotel aledaños. En la fachada de este último se pueden apreciar numerosos impactos de bala producidos durante la Guerra Civil, cuando se atrincheraron en él los militares sublevados.