Plaza de Gipuzkoa

Este singular espacio está ubicado en el centro mismo de la ciudad, rodeado de una plaza porticada. Los jardines fueron originariamente diseñados, en 1877, por Pierre Ducasse, y los arbustos, árboles y plantas ornamentales que se instalaron fueron traídas desde las fincas de Aiete y Cristina Enea, cedidas por los duques de Bailén y Mandas.

Hoy, los jardines son un oasis lleno de encanto y romanticismo. En ellos conviven conjuntos florales y árboles singulares con elementos patrimoniales muy significativos como el monumento al músico donostiarra José María Usandizaga, obra de José Llimona, la placa en honor a Pierre Ducasse en el centenario de su  inauguración, la columna meteorológica o la mesa horaria.

El área central está ocupada por un estanque, que dispone de una cantarina cascada, un elemento habitual en los jardines paisajistas de la época, y un pequeño  lago donde los cisnes y patos hacen las delicias de los más jóvenes de la casa. Un coqueto puentecillo de madera permite atravesar la corriente para acceder a la  otra zona de los jardines.

Ficha Plaza de Gipuzkoa