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25/7/2018 Centro de Recursos Medio AmbientalesExposiciones

Recordando la Batalla del Ebro en su 80 aniversario

Hoy 25 de julio se cumplen 80 años de la batalla del Ebro, la más larga y sangrienta de toda la Guerra Civil española. Duró un total de 115 días y fue vital para el devenir de la contienda. La muestra Memorias del agua. I. Pasos, inaugurada en Cristina Enea el pasado jueves 19 de julio, dedica varias piezas a esta batalla.

La exposición se sitúa en uno de los periodos más significativos de la historia reciente: la guerra civil española y el inicio de la dictadura franquista. Un tiempo, marcado por la crueldad y la represión, que clausuró posibilidades de emancipación sin precedentes. Un momento histórico decisivo que (in)auguraba una época oscura, construida sobre las ruinas de un crimen.

Una de las piezas de la muestra, titulada El paso del Ebro, de la artista catalana Teresa Lanceta (Barcelona, 1951), toma como punto de partida esta batalla. Este proyecto es una lectura personal de un suceso específico de la Guerra Civil; la Batalla del Ebro. Cinco tapices que cuelgan de la pared responden al recuerdo de la tela que utilizaba su abuela para envolver el pan cuando lo llevaba a casa. Cinco tapices, uno por cada uno de los meses en que tuvo lugar la batalla.

El punto de partida del proyecto de Lanceta, además de su vínculo familiar con la Terra Alta, fueron los viajes en tren que en 2013 realizaba cotidianamente entre Alicante y Barcelona; atravesando los mismos parajes donde se desarrolló la contienda. 115 viajes de ida y 115 viajes de vuelta. Y no por capricho o azar, sino porque los combates duraron 115 días, contados a partir de aquel 25 de julio de 1938. De cada uno de esos viajes Lanceta sacó una fotografía. Una foto por cada día de batalla; una imagen y un recuerdo por cada paso del río Ebro.

Las imágenes ayudan a que los recuerdos no se desvanezcan en nuestra imaginación. Sin embargo, en este caso, la velocidad del tren deforma los paisajes fotografiados, así como el tiempo va desfigurando los recuerdos. En aquellos vagones se entremezclaban los pensamientos del presente con lo sucedido en aquel lejano 1938, tal y como se recoge en su diario.

El proyecto se completa con tres trabajos de vídeo, basados en tres canciones que, de forma distinta, han mantenido y transmitido lo que allí se vivió y cómo podemos recordarlo.

El colectivo La Trinxera participa en la muestra con el trabajo Objetos encontrados. En este caso, los recipientes que se muestran en estra pieza no son cántaros, botijos, botellas o cantimploras encontradas en cualquier lugar y colocadas aquí por su relación con el agua. Son objetos que fueron parte y testigo de una de las batallas más duras y sangrientas de la Guerra Civil española. Contuvieron las aguas de quienes a orillas del Ebro, en 1938, intentaban sobrevivir y dar un desenlace a la guerra. Estos recipientes, traídos desde Corbera d’Ebre, donde fueron recogidos, custodiados e inventariados con mimo por La Trinxera, reproducen aquí un imaginario hecho de agua. Un agua que ya no es la misma que contuvieron hace ahora 80 años, pero que guarda en su composición la memoria de aquella lucha y aquel territorio.

En otra de las piezas de La Trinxera, titulada Memoria bricoleur, se puede observar una pequeña selección del trabajo que ha realizado el colectivo, centrada especialmente en objetos de la guerra que posteriormente fueron reinventados para las labores de la vida cotidiana. A partir de objetos abandonados, perdidos o en desuso, que contenían la memoria del horror de la guerra, nacieron nuevas posibilidades, una memoria útil que servía para afrontar el día día. Estos objetos se resistieron a desaparecer, se integraron de nuevo en la vida, revelándose también contra la catalogación histórica que los hubiera mantenido petrificados en el pasado.

También el artista Tasio Ardanaz (Pamplona, 1978) dirige su mirada hacia este cruel episodio de la Guerra Civil, con los trabajos Facismus Pàndols. En el primero de ellos, el artista recopila dibujos e inscripciones que fueron grabados por los combatientes en los paisajes de la guerra: en las trincheras, en las rocas, en los centros de detención y en las paredes de las cárceles. Este trabajo explora ese espacio intersticial de la memoria, fragmentario, alejado de lo monumental, que abre múltiples interrogantes sobre las relaciones entre lo estético y lo político. En la fricción entre lo sólido y lo líquido hay una memoria de la erosión, de las huellas y las inscripciones, que se sitúa entre la inmediatez del gesto y la permanencia del mensaje. Este proyecto de Taxio Ardanaz nos lleva a esos instantes, a esas acciones creativas, situadas en los márgenes de lo artístico, que quieren dejar tras de sí marcas visibles, señales de vida, fragmentos de tiempo...

En Pàndols, Ardanaz realiza un particular y personal homenaje a los combatientes de la Batalla del Ebro, con una instalación (escultura y cuadros acrílicos) que recuerda al monolito que se encuentra en plena sierra de Pàndols, en la cota 705, en memoria a los combatientes de la XV Brigada Internacional y a quienes mantuvieron su posición agónicamente durante la Batalla del Ebro. De alguna forma, el desarrollo y el desenlace de esta ofensiva pueden funcionar como alegorías de la guerra y de la derrota que desde entonces habitamos. Sin apoyo de otros países, sin armas, tras un tremendo desgaste y una pérdida inmensa de vidas humanas, el Ejército Popular de la República y sus aliados habían dado su último paso en falso.

Abierto hasta el 21 de octubre
El proyecto «Memorias del agua» es una invitación a reflexionar sobre la materialidad de la memoria y sus múltiples formas. El fluir del agua, metáfora del devenir del tiempo, es el elemento que guiará este recorrido; una indagación en torno a la capacidad evocativa e imaginativa del agua para esculpir relatos y ensoñaciones que edifiquen otras ecologías de la memoria. Especialmente respecto a los acontecimientos catastróficos o de ruptura traumática que marcan las pautas del devenir social y político. 

En la exposición, comisariada por Lidia Montesinos y Garazi Ansa, participan los siguientes colectivos, agentes y artistas: Ibon Aranberri, Archivo Histórico del PCE, Taxio Ardanaz, AudioLab, Biblioteca Digital Hispánica, Iñaki Berazategi, Manuel Campo Vidal, Domènec, Kati Horna, Miriam Isasi, Teresa Lanceta, Fernando López Heptner, Museo Naval de San Sebastián, Lois Patiño y La Trinxera.

La exposición podrá visitarse hasta el próximo 21 de octubre. Entrada gratuita.