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29/4/2021 Centro de Interpretación de Ulía

El alumnado de Magisterio ha conocido en Ulia la pedagogía de la escuela del bosque

El pasado 22 de abril, dos grupos de alumnos y alumnas de cuarto curso del grado de Educación Infantil de Magisterio visitaron Ulía para conocer la forma de trabajar, la pedagogía y la metodología que pone en marcha Bihotz-Inguru Baso-Eskola. "Les presentamos las dos líneas que sigue Bihotz-Inguru: nuestro modelo educativo al aire libre y la pedagogía empoderadora" explica Kati Illarramendi, miembro de Bihotz-Inguru Baso-Eskola.

Illarramendi asegura que, desde un punto de vista técnico, "los espacios pedagógicos al aire libre, son settings o contextos especialmente adecuados para satisfacer las necesidades de desarrollo infantil". Y es que ese contexto, "sitúa al niño y a la niña en una situación o predisposición para crecer y aprender de verdad, de forma natural". De esta manera, el futuro profesorado de Educación Infantil tuvo la oportunidad de conocer los dos contextos pedagógicos de la escuela del bosque de Ulía, "el propio bosque, nuestro contexto pedagógico al aire libre, y nuestro refugio, o el contexto pedagógico del interior".

La asociación Bihotz-Inguru viene ofreciendo desde 2016 un proyecto de escuela del boaque en el Centro de Interpretación de Ulia, en colaboración con Fundación Cristina Enea. Illarramendi ha señalado que el uso del contexto pedagógico externo, el propio bosque, ofrece una "magnífica oportunidad" para promover el desarrollo integral de los niños y las niñas, y mejorar así la calidad educativa de todos. En su opinión, una de las características significativas del contexto pedagógico al aire libre es que "permite al niño circular libremente, esa capacidad de moverse espontáneamente provoca en el niño una apertura, ampliando su capacidad de expresión, dando salida al impulso natural de crecimiento interior que tenemos".

En este contexto excepcional, el de la pandemia, la utilización del contexto pedagógico externo es una oportunidad única para el profesorado que, según Illarramendi, "no tiene por qué modificar del todo su metodología o su forma de trabajar diaria, en esta transición para comenzar a utilizar el contexto educativo del aire libre". Y es que, añade, un alto porcentaje de los trabajos, actividades o dinámicas que se realizan dentro del aula "pueden plantearse en el espacio al aire libre, con pequeñas adaptaciones, y es importante cuidar la autoconfianza del profesorado en esta fase inicial, para que puedan trabajar con comodidad", siendo los beneficios considerables para el alumnado. Entre otras cosas, Illarramendi asegura que el contexto pedagógico al aire libre es el camino para "conectar al niño con sus necesidades personales reales", por lo que lo sitúa "en la búsqueda de una respuesta natural a las necesidades de desarrollo" que tiene en ese momento.