Noticias

30/4/2021

Baños de bosque en San Sebastián: un programa piloto innovador que conjuga bienestar y naturaleza

Fundación Cristina Enea y el Ayuntamiento de San Sebastián han puesto en marcha en la ciudad un proyecto piloto que se prolongará de abril a junio con el objetivo de definir los espacios naturales y zonas verdes aptos para realizar baños de bosqued. En esta iniciativa pionera participarán tres grupos, que realizarán baños e bosque en cuatro emplazamientos de la ciudad, durante ocho semanas: el monte Ulía, el parque de Aiete, el parque de Ametzagaña y el parque de Miramón. Oihana Orkolaga, representante de Fundación Cristina Enea, asegura que el objetivo de esta iniciativa piloto es "poder establecer una red de espacios naturales adecuados para realizar un programa estable de baños de bosque en el entorno de San Sebastián". Para ello, integrantes del grupo +55, un grupo de mujeres de la Fundación Emaús y otro del profesorado de la UPV han comenzado a realizar baños de bosque en sesiones de dos horas de duración.

[INFORMACIÓN DETALLADA DEL PROYECTO-PILOTO AQUÍ]

Según Orkolaga, el proyecto beneficiará a las personas participantes en tres ámbitos. Por un lado, en el ámbito de la salud, porque "puede ser un nuevo recurso sanitario recomendable para personas con problemas fisiológicos o psicológicos". Por otro lado, en el ámbito social, ya que "se podrán ofrecer actividades adecuadas para personas en situaciones de desigualdad, vulnerabilidad y exclusión social, que fomentan la curiosidad y el pensamiento crítico, la seguridad y la competencia, y el vínculo entre el grupo y la naturaleza". Y, por último, en el ámbito medioambiental, al buscar recuperar el contacto con la naturaleza a través de los baños de bosque, ya que "se refuerza el vínculo entre la ciudadanía y el medio natural y facilita la puesta en valor y protección de la naturaleza".

Las sesiones de baño de bosque han comenzado durante esta semana del 26 de abril y finalizarán la semana del 14 de junio, con una sesión semanal por grupo. Oihana asegura que "estas sesiones ayudarán a definir los lugares más idóneos para realizar baños de bosque en la ciudad, que permitan la puesta en marcha de un programa estable dirigido a toda la población", y añade que los tres grupos-piloto "han recibido con satisfacción la propuesta de participar en la iniciativa".

A la hora de elegir los grupos, "hemos pensado en diferentes colectivos que se beneficiarán de los baños de bosque por su situación, para que los y las participantes obtengan algo positivo del proyecto", señala Orkolaga. En todo caso, los responsables están convencidos de que estas sesiones beneficiarán también a otros colectivos, y en general al conjunto de la ciudadanía, y no descartan "extender la iniciativa a otros grupos".

Shinrin-yoku, una técnica japonesa en la que convergen naturaleza y salud
Los baños de bosque, o shinrin-yoku en japonés, surgieron en Japón a principios de la década de los 80 del siglo XX, como una herramienta para reconectar con la naturaleza y obtener un beneficio directo para la salud. Se trata de una práctica preventiva y de conservación de la salud que busca mejorar el bienestar, aliviar el estrés y fomentar el descanso. Se basa en principios de atención integral: apertura de los sentidos a la atmósfera del bosque, moderando la velocidad al caminar por el bosque, respirando el aire del bosque y fomentando la conexión emocional con el paisaje.

Además, puede ser una técnica utilizada como terapia que orienta los baños de bosque a mejorar las conexiones sociales y aumentar el capital social para ayudar a la integración. De esta forma, la terapia forestal puede actuar como complemento al tratamiento estándar y a la rehabilitación para enfermedades específicas.

En la actualidad, esta técnica se está experimentando en diferentes ciudades y territorios con numerosos estudios que constatan que la salud de las personas está mejorando.