Noticias

17/1/2023 Noticias ambientales

San Sebastián alcanzó sus objetivos climáticos para 2020

El año 2020 era un hito importante en la carrera contra el cambio climático, ya que era la fecha del primer examen para los planes de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de muchos países, regiones y ciudades, examen que la ciudad de San Sebastián ha superado exitosamente.

El objetivo de reducir las emisiones un 20 % en 2020 respecto al año 2007 se ha cumplido con creces, al alcanzarse una reducción del 40 % tanto en las emisiones globales de la ciudad (sin tener en cuenta las emisiones de la industria) como en las emisiones por habitante. Así, si en 2007 cada habitante emitió de media 5,3 toneladas de CO2 equivalente, en 2020 la emisión fue de 3,1 toneladas por habitante.

Estos resultados tan positivos deben juzgarse con precaución, ya que a la reducción de emisiones han contribuido diferentes factores, algunos de los cuales son difíciles de controlar desde el ámbito local. El factor determinante en 2020 fue sin duda la pandemia, que redujo la actividad humana en general, lo que derivó en un menor consumo energético en edificios y en el transporte. Por otro lado, de año en año aumenta la electricidad que se produce a partir de fuentes renovables a nivel estatal, y por ello las emisiones que se asignan al consumo de electricidad descienden. El efecto de estos dos factores fue tan grande en 2020, que eclipsó el de otras medidas que se están poniendo en marcha en el ámbito local.

El sector del transporte emite la mayor parte de las emisiones
La mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero que se producen en la ciudad, casi dos tercios del total, son debidas al transporte. Les siguen de lejos las emisiones de los sectores residencial y de servicios, que suman otro tercio. La gestión de los residuos genera algo más del 4 % de las emisiones, y el sector primario no llega al 1 %. La reducción de emisiones en 2020 se produjo en todos los sectores sin excepción.

La evolución de las emisiones del transporte en los últimos años ha estado ligada a la situación económica. Así, esas emisiones alzancaron un mínimo en 2013, por efecto de la crisis, y fueron incrementándose en los años siguientes hasta alcanzar un valor máximo en 2017-2018. En 2019 las emisiones descendieron ligeramente, y en 2020, como consecuencia principalmente de la pandemia, se redujeron de forma muy importante (un 23 %). Dentro de las emisiones del transporte, casi dos tercios son producidas por los turismos y un tercio por camiones y furgonetas. Las emisiones de los autobuses y de las motocicletas representan porcentajes mucho menores.

El sector servicios ha ido creciendo en los últimos 15 años en la ciudad, y sus emisiones se han incrementado de forma proporcional, de forma a partir de 2015 estas emisiones superaban las del sector residencial. Sin embargo, en el año 2020, como consecuencia de la menor actividad debido a la pandemia, las emisiones del sector servicios se volvieron a colocar ligeramente por debajo de las del sector residencial. La reducción de las emisiones del sector servicios se debieron en parte a que su consumo energético descendió, pero también, y en mayor medida, a que la electricidad que se produjo en 2020 a nivel estatal procedía en gran parte de fuentes renovables.

El sector residencial también redujo sus emisiones en 2020, a pesar de los meses de encierro y teletrabajo. El consumo de combustibles en la calefacción, que es responsable de la mayoría de las emisiones de las viviendas, descendió, y ese descenso unido al consumo de más electricidad de origen renovable derivó en una reducción importante de las emisiones.

Por último, las emisiones relacionadas con la gestión de los residuos también se redujeron en 2020 por varias razones: un ligero aumento del porcentaje de residuos recogidos selectivamente, un descenso de la cantidad de residuos recogidos en masa, y el cambio en el modo de tratamiento de los residuos, con la entrada en funcionamiento de la planta de tratamiento de San Sebastián.

Evolución de los últimos años de la administración municipal
El Ayuntamiento y sus organismos autónomos y empresas municipales también están reduciendo sus emisiones en los últimos años. El primer inventario de emisiones de la administración municipal se calculó en 2010, y respecto a ese año, las emisiones de 2020 fueron un 27 % menores y las de 2021 un 20 % inferiores. Este resultado es fruto, por un lado, de las medidas que se han tomado para mejorar la eficiencia energética de los edificios, del alumbrado público y de la flota de vehículos municipales, y, por otro lado, también es consecuencia del aumento de la producción de energía eléctrica renovable a nivel estatal y, en menor medida, a nivel municipal.

Objetivos de reducción
Los datos de los inventarios de gases de efecto invernadero del Ayuntamiento y del municipio evolucionan favorablemente, pero se deben juzgar con prudencia. Tal y como ha ocurrido en el inventario del Ayuntamiento, es de esperar que el inventario del municipio experimente un incremento en 2021, con la vuelta a la normalidad tras la pandemia.

Además, se está haciendo evidente que los objetivos de reducción actuales son insuficientes. De hecho, a nivel europeo ya se ha propuesto un objetivo más ambicioso de cara a 2030, con una reducción de las emisiones del 55 % respecto a las emisiones de 1990, lo que supondrá tener que revisar también los objetivos municipales.

Por último, hay que tener en cuenta que la evolución de las emisiones del municipio en los útlimos 15 años ha sido muy similar a la experimentada a nivel de la comunidad autónoma y a nivel estatal, y aunque se carecen de datos del municipio anteriores a esos años, si se extrapolan los datos municipales siguiendo el patrón de las emisiones de la comunidad y del estado, se puede estimar que la reducción conseguida entre 2007 y 2022 nos coloca aproximadamente en los niveles existentes en 1990, y todavía con un largo camino que recorrer.


Noticia original: www.donostia.eus