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23/1/2023 Noticias ambientales

Semillas ancestrales en panes más sanos y nutritivos

Investigadores e investigadoras de la Universidad Juan Agustín Maza, la Universidad Nacional de Cuyo y el Instituto de Investigaciones para la Industria Alimentaria de Cuba llevaron adelante un estudio con el objetivo de lograr una mejora en los niveles nutricionales del pan. Con el agregado de semillas se obtuvo un incremento en los porcentajes de humedad y fibra y una disminución del contenido calórico total. También se observó una mejora en el aporte de proteínas y grasas totales.

Se llama semillas ancestrales a aquellas que son propias de una región y que se consumían durante la época precolombina. Las semillas que se emplearon en la investigación fueron las de quinoa, que posee un muy buen aporte de proteínas y ácidos grasos (mono y poliinsaturados), además de fibra y minerales; el amaranto, que puede ser utilizado para combatir la desnutrición proteica; y la semilla de chía, que tiene un elevado contenido de ácidos grasos omega 3 y ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares. Además aporta proteínas, fibra dietética y antioxidantes.

¿Cómo se realizó el estudio?
En primer lugar, se seleccionaron tres preparaciones con agregados diferentes, que partieron de una base de pan común (elaborado con harina 000, levadura, sal y agua), llamada Mezcla 4 (M4). Las mezclas que se utilizaron fueron: M1, se le agregó un 5% de la mezcla de semillas de amaranto y quinoa previamente molidas. M2: se le agregó un 5% de la mezcla de semillas de amaranto y chía previamente molidas y M3: se le agregó un 5% de orégano.


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