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4/8/2022 Centro de Interpretación de Ulía

Viajando al interior de una colmena en Ulía

En 2013 el Centro de Interpretación de Ulía colocó por primera vez un apiario donde una colonia de abejas vivía y trabajaba, como elemento didáctico, ya que sus paredes de cristal permitían a quienes se acercaban, observar el trabajo de las abejas. Sin embargo, la amenaza de la avispa asiática (Vespa velutina) obligó a desmantelar la estructura, ya que muy pocas de las abejas sobrevivieron.

Ahora, con la ayuda del apicultor Julián Urkiola y con nuevas medidas para hacer frente a los ataques de la Vespa velutina, se recupera el apiario con el objetivo de que se convierta en un recursos didáctico que muestre el abnegado trabajo de la colonia de abejas para construir los panales y realizar la labor de polinización. "Se trata de un apiario que sirve de hogar para las abejas, pero para Fundación Cristina Enea es un recurso didáctico muy valioso que nos permite observar directamente el trabajo de las abejas y poner en valor su importancia para nuestros ecosistemas", ha explicado Mateo Regla, técnico de la fundación. Gracias a las paredes de cristal del apiario podemos ver cómo las abejas traen pólen del exterior, van alargando los cuadros del panal, acumulan polen y néctar y retiran los cuerpos de los ejemplares muertos, ya que, según explica Regla, "las abejas son, además de muy trabajadoras, muy limpias y ordenadas".

El apiario cuenta con un tubo de metacrilato que conecta su interior con el exterior del Centro de Interpretación de Ulía, a través del cual se observan las idas y venidas de las abejas que, a menudo, llegan cargadas de pólen. "Es habitual poder ver en la naturaleza colmenas de abejas, pero lo interesante ocurre en el interior, y este apiario de cristal nos permite ser conscientes y testigos de la labor que realizan estos insectos, que son responsables de la mayor parte de la polinización que ocurre en nuestros ecosistemas", ha comentado Regla, quien recuerda que, además de los y las visitantes habituales del Centro de Interpretación de Ulía, "también el alumnado de Educación Infantil puede conocer los secretos de las abejas y del apiario, a través de las actividades didácticas que tenemos programadas en nuestra oferta educativa".

La apertura del apiario coincide con un importante aniversario para el Centro de Interpretación de Ulía, el cual celebra estos días sus 10 primeros años de andadura. "La avispa asiática, responsable de que tuviéramos que clausurar el apiario que inauguramos en 2013, sigue siendo una amenaza para las abejas, pero ahora estamos más pendientes de ellas y estamos consiguiendo mantenerlas relativamente a raya", asegura el técnico de Fundación Cristina Enea. Así, este esfuerzo se está viendo recompensado con un hermoso e importante desarrollo de los panales que están construyendo las abejas. "Mucha gente nos pregunta qué haremos con la miel que producen las abejas, y siempre les respondemos que no la vamos a retirar, ya que el objetivo del apiario no es ese, y además se trata de una reserva que las abejas van almacenando para hacer frente a los meses de invierno, en los que apenas salen al exterior" cuenta Regla, quien se muestra ilusionado con el apiario. "Observar a las abejas trabajar es hipnótico y relajante, y una manera de ser testigos de la importancia que tienen las abejas en nuestro ecosistema", por lo que anima a todas las personas a acudir a Ulía para poder conocer mejor el trabajo y el papel fundamental que juegan estos insectos.