Noticias

10/1/2019 Noticias ambientales

¡No alimentes al monstruo!

La explicación no puede ser más sencilla. En Euskadi se vierten todos los años por el inodoro más de 2.400 toneladas de toallitas higiénicas, una cifra que está creciendo exponencialmente. Estas toallitas no se disuelven con la suficiente rapidez como para desintegrarse antes de llegar a la depuradora de aguas. La consecuencia son graves atascos y averías en la red de saneamiento que conllevan un sobrecoste anual de 1 millón de euros en reparaciones. Entre todos contribuimos a crear un gran monstruo que obstruye y tapona el sistema.

Tú eres responsable
No nos gusta nada tener que andar señalando con el dedo, pero esta vez no nos queda más remedio. Tú también eres responsable. Tú también contribuyes a alimentar el monstruo de los residuos que no se disgregan cada vez que tiras por el váter una toallita higiénica. Que sí, que es muy cómodo utilizar el inodoro como un contenedor que se traga todos los residuos sin rechistar, desde los restos de un marmitako, hasta las medicinas caducadas y, por supuesto, todas las toallitas higiénicas de este mundo. Pero debes tomar conciencia, porque aunque tú no lo veas, esos residuos no desaparecen por arte de birlibirloque.

Las toallitas a la papelera
Seguro que te va a extrañar lo simple que es la solución: No tires las toallitas higiénicas por el váter. Coloca una papelera al lado del inodoro, tan a la vista que no te permita caer en la tentación de depositar la toallita en el WC. No te rindas en dos días, date un poco de tiempo para modificar esos hábitos. Solo tienes que tratar los residuos domésticos con sentido común y respeto al medio ambiente. No sigas alimentando al Monstruo.

¿Qué son los contaminantes emegentes?
Esto de emergentes lo habíamos oído antes. Tecnologías, países, sectores de la economía, incluso profesiones y modelos de negocios llevan ese calificativo, pero parece una auténtica novedad cuando se trata de residuos. Bajo la categoría de contaminantes emergentes se encuentran diferentes tipos de vertidos domésticos y residuos generados en la áreas urbanas. Se llaman así debido a su reciente identificación mediante métodos de análisis avanzados que permiten llegar a niveles de detección impensables hace unos años y que alcanzan incluso los nanogramos por litro. En muchos casos se trata de contaminantes no regulados y de los que se desconocen sus efectos, por lo que es difícil predecir sus consecuencias sobre la salud o los ecosistemas acuáticos.

Su principal vía de entrada en el medioambiente es a través de las aguas residuales. Las plantas de tratamiento convencionales no están diseñadas para la eliminación de este tipo de microcontaminantes, por lo que no se puede garantizar su completa eliminación. Pongamos que hablamos de medicinas caducadas, detergentes, restos de comida, aceites, drogas, productos de cuidado personal y, claro está, las toallitas higiénicas. Todos estos productos son contaminantes emergentes.


Fuente: http://munstrowc.eus/