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18/1/2017 Agora K2050EntrevistasObservatorio de la Sostenibilidad

Mario Rodríguez Vargas [Greenpeace]: "Las ciudades del siglo XXI están llamadas a liderar la lucha contra el cambio climático"

Mario Rodríguez Vargas (Madrid, 1965) es físico, y director ejecutivo de Greenpeace-España desde 2012. Asegura que es necesaria una transición hacia un modelo de ciudad más sostenible; transición que ya se está dando, aunque a un ritmo desigual y menor que el deseado. El próximo miércoles 25 de enero, ofrecerá una charla (Museo San Telmo, 19:00 h.) titulada "Ciudades 3.0: un espacio saludable para la ciudadanía", donde expondrá el planteamiento de Greenpeace para esa transición hacia modelos de ciudad donde el transporte y la movilidad urbana, junto a un modelo energético 100% renovable, tendrá el protagonismo. La conferencia se enmarca en el ciclo de charlas Agora K2050, organizada conjuntamente por Fundación Cristina Enea y el Ayuntamiento de San Sebastián, con la colaboración del Museo San Telmo.

- Estamos acostumbrados a conceptos 2.0, sobre todo en internet. Pero su charla será sobre las ciudades 3.0... ¿Qué son?

Si, se trata de ciudades habitables, saludables que avancen hacia escenarios de cero emisiones de sustancias contaminantes y gases de efecto invernadero. Donde el ahorro y la eficiencia energética junto a las redes de distribución eléctrica inteligentes serán factores clave ya que no sólo transportarán energía, sino también información con lo que se ajustará en tiempo real la demanda, la oferta y coste, todo ello en un escenario 100% renovable.

Unas ciudades con un sistema de transporte integrado dentro del sistema energético global, que tendrá un vector común con otros sectores: será eléctrico, y que responderá a las necesidades de demanda directamente y permitirá que ésta se regule en función de criterios de urgencia, eficacia y coste. Unas ciudades con edificios inteligentes, habitables y saludables con capacidad para cubrir la demanda de servicios finales con el mínimo consumo de energía y conectados a la red eléctrica, como el sector transporte. Ciudades con dominancia de calles peatonales, espacios verdes, transporte público y fácil accesibilidad a los espacios educativos y del cuidado de la salud.

- A nivel nacional, ¿cómo progresa esa transición hacia un modelo de ciudad más sostenible?

Lentamente y de forma desigual. Algunos avances en movilidad urbana y edificación, normalmente en ciudades de tamaño medio y grande. El concepto Smart City o ciudades sostenibles, está llegando, pero progresa de forma muy lenta. Pero aun no podemos considerar a las ciudades como motor de cambio, por ejemplo para liderar la lucha contra el cambio climático o avanzar hacia escenarios 100% renovables. Quizás tímidos avances para afrontar la tragedia de la pobreza energética, a pesar de las trabas del Gobierno central. Pero lo cierto es que las ciudades del siglo XXI están llamadas a liderar la lucha contra el cambio climático, la contaminación y también la democratización del sistema energético y la implantación de un sistema 100% renovable ya que la mayor parte de la población habitará en ellas a finales de siglo.

- Las energías renovables deberían jugar un papel primordial a la hora de reducir las emisiones de CO2, pero todas las ayudas al sector están desapareciendo. ¿Ocurre lo mismo en el resto de países?

Efectivamente, las energías renovables deberían jugar un papel fundamental para reducir las emisiones de CO2. No sólo están desapareciendo las ayudas al sector, sino que además han tenido la osadía de poner un impuesto al sol. Lo que ha ocurrido en España no ha pasado en ningún otro sitio. Pasar de ser líder mundial junto a Alemania y Dinamarca en energías renovables hasta 2011 a ocupar una posición más bien mediocre en el ranking en la actualidad. Es realmente un caso único y desolador al que hay que poner remedio con urgencia. En este sentido, el Parlamento debería ponerse las pilas para revertir esta lamentable situación en esta legislatura. Del Gobierno Central, esperamos realmente poco ya que son los mismos que han creado esta situación, aunque ahora están en minoría parlamentaria y esto abre una puerta a la esperanza.

- Para terminar, el transporte y la movilidad urbana son otro eje importante en cuanto a emisiones. ¿Qué modelo propone Greenpeace a este respecto? ¿Son suficientemente efectivas las medidas de regulación del tráfico en determinados días, como se hace, por ejemplo, en Madrid?

A grandes trazos, Greenpeace plantea un sistema de transporte y movilidad inteligente, eficiente y 100% renovable. Que logra satisfacer los servicios de movilidad con una gran reducción de consumo de energía, gracias a la eficiencia de los vehículos y el alto grado de ocupación que se produce, donde el transporte colectivo es mayoritario, dispone de vehículos eléctricos de distinto tamaño y tiene sistemas nodales y de frecuencia adecuados a las necesidades de la ciudadanía. La mayor parte del transporte es eléctrico y los vehículos intercambian energía con la red. De esta forma, la ciudadanía participa en las operaciones y gestión del sistema eléctrico. Avanzando en su democratización y ofreciendo servicios de gestión de la demanda y la integración de la electricidad 100% renovable.

Las medidas de regulación del tráfico, como en el caso de Madrid, son necesarias y valientes, pero no suficientes ya que se trata de medidas de naturaleza coyuntural para afrontar un tema estructural. El año pasado, presentamos el informe "El transporte en las ciudades: Un motor sin freno del cambio climático" donde planteábamos cinco propuestas para incorporar nuevos modelos de movilidad urbana que contribuyan a la lucha contra el cambio climático y la contaminación. Además de diez medidas concretas para materializarlas. Se pueden acceder a ellas en nuestra web.