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16/5/2017 Centro de Interpretación de UlíaEntrevistasInfantil

Kati Illarramendi (Escuela del Bosque Bihotz Inguru): "El objetivo es fomentar el desarrollo integral del niño interactuando con la naturaleza"

Las Esculas del Bosque fomentan una pedagogia denominada 'modelo de educación al aire libre' donde los niños interactúan con la naturalez, y donde el bosque es el aula. Desde la asociación Bihotz Inguru ofrecen esta pedagogía en el Centro de Interpretación de Ulía, y el plazo de inscripciones finaliza el próximo 31 de mayo.

Hemos hablado con Kati Illarramendi, una de las personas responsables del proyecto bosque-escuela que se ofrece desde el Centro de Interpretación de Ulía, para que nos acerque a esta pedagogía.

¿Qué es 'Bihotz Inguru, y qué es una Escuela del Bosque?
La Escuela del Bosque de Bihotz Inguru es una asociación sin ánimo de lucro que fomenta una pedagogia denominada 'modelo de educación al aire libre' en la zona de Donostialdea. En este tipo de pedagogías los niños y niñas, en vez de estar en un aula o un edificio, permanecen al aire libre, en nuestro caso en el bosque de Ulía; se puede afirmar que se trata de un modelo educativo que supera el paradigma del 'aula'. Esta pedagogía nació en el norte de Europa y es una opción educativa totalmente normalizada en Alemania, Inglaterra y otros muchos países.

Nuestros niños y niñas pasan el día en el bosque y al aire libre, y por ello la naturaleza es su principal recurso de aprendizaje y crecimiento. Sin seguir un programa definido con anterioridad, el alumnado desarrolla una conciencia de respeto y vínculo hacia la naturaleza. No obstante el objetivo no es que los niños se conviertan en pequeños biólogos, sino que crezcan con plenitud como personas. Es lo que subrayamos a menudo: nuestro objetivo es fomentar el desarrollo integral del niño a través de su interacción con la naturaleza.

Por ello, la pedagogía de Bihotz Inguru, además de las del aire libre, también sigue los criterios de la pedagogía de la confianza. Reivindicamos una pedagogía que tenga en cuenta la capacidad natural del niño para su crecimiento. Al igual que una flor tiene la capacidad de girarse hacia el sol o la luz, un niño nace con ese impulso interior para hacer aquello que genera su crecimiento. Está programado genéticamente para crecer y son intrínsecos su curiosidad, creatividad, instinto de exploración, motivación para aprender (aprender, ver, escuchar, tocar, oler, coger...) etc. Por eso lo esencial es respetar la espontaneidad del niño, que tome y desarrolle sus decisiones, que tenga la oportunidad de estar conectadoa ese impulso para su crecimiento. Así, aquello que aprenda, responderá a un interés propio o una necesidad personal. Y es eso lo que supondrá el verdadera crecimiento de un niño. La nuestra es una pedagogía no guiada.

¿Qué beneficios presenta esta opción frente a otras alternativas más convencionales?
¡Los beneficios de crecer al aire libre y en contacto con la naturaleza son innegables! La naturaleza ofrece un entorno pedagógico que satisface las necesidades de desarrollo de los niños y niñas; pueden moverse con libertad y así tienen la oportunidad de ahondar en su modo de expresarse. Ello no solo influye directamente en su desarrollo motor, sino también en la gestión de sus tensiones y emociones internas. Los niños aprender a autorregular las emociones que generan (ya que pueden escoger entre gritar, saltar, correr o tumbarse...). Esto tiene un efecto muy bonito en los modos de relacionarse con el otro, en el modo de acercarse al igual. El niño aprende a conocerse y construye recursos saludables para comunicarse. Además, el impulso de colaboración y cooperación para hacer frente a los pequeños retos que produce el bosque se da de manera natural, para que nadie se quede atrás en el camino, en situaciones derivadas de la irregularidad del terreno, en aquellas zonas resbaladizas, o en aquellas en las que se debe saltar o subir o bajar a algún sitio, por ejemplo.

Además de todo eso, la información que los niños reciben de manera natural es muy rica, con muchos matices (teniendo en cuenta la biología, la botánica, la climatología u otros muchos aspectos); por tanto, partiendo de la seguridad que ofrece la cotidianeidad, un crecimiento al aire libre ofrece a los niños la posibilidad de reflexionar sobre el cambio y la diversidad (vivir la influencia de las estaciones, sentir las sensaciones del tiempo, conocer la diversidad de las especies, percibir los diferentes procesos de crecimiento, etc).

En definitiva, en comparación con las ofertas educativas convencionales, la propuesta pedagógica de Bihotz Inguru respeta el desarrollo natural de los niños y las niñas, ofrece la oportunidad de desarrollar las potencialidades de cada uno (ya que cada uno vivirá la libertad de ser como es), y desarrolla de un modo natural el cuidado de la naturaleza y del semejante.

¿Por qué habéis escogido el monte Ulía para desarrollar este proyecto?
La asociación Bihotz Inguru ha nacido para responder a un vacío pedagógico que existe en nuestra comunidad, es decir, en Donostialdea. La plantilla de la asociación la forman 5 personas, con unas razones y relatos propios para acercarse al proyecto. Pero las cinco personas tenemos en común la necesidad y el ansia de intentar cubrir ese vacío antes mencionado. Porque creemos que es hora de que nuestros hijos e hijas, y los niños de un entorno cercano, tengan la opción de crecer de un modo libre, integral y transformador. Reivindicamos una pedagogía que busque una verdadera autorrealización de las personas, y nuestra referencia son niños y niñas libres, felices, capaces y comprometidos. En el recorrido que ha tenido la asociación hemos investigado diferentes zonas naturales en San Sebastián y alrededores para desarrollar el proyecto, pero el bosque de Ulía nos pareció el lugar ideal para cumplir nuestros objetivos. Conocimos a los responsables del Centro de Interpretación de Ulía y comenzamos a tener relación con Fundación Cristina Enea, que es quien gestiona el Centro. Su colaboración ha sido indispensable para fijar relaciones con el Ayuntamiento de San Sebastián y poner en marcha nuestra "zona de juegos en el bosque".

¿Cuál será el proyecto que ofreceréis el próximo curso en Ulía?
Bihotz Inguru quiere ofrecer a niños y niñas de entre 3 y 6 años la oportunidad de crecer al aire libre y el próximo curso 2017/2018, habrá una oferta educativa normalizada para las familias de Donostialdea. Nuestra zona de juegos del bosque permanecerá abierta de lunes a viernes en horario continuo, es decir de 9:15 a 13:45. Además, se dará la posibilidad de alargar el horario ofreciendo comida y posibilidad de siesta. El plazo de inscripción permanecerá abierto hasta el próximo 31 de mayo.

¿Cómo es un día cualquiera de la Escuela del Bosque de Bihotz Inguru?
Por la mañana nos reunimos junto al árbol Xarma que está al lado del aparcamiento de Ulía, y se les da la bienvenida a los niños.Desde allí nos dirigimos al lugar de juegos más apropiado dependiendo del tiempo que haga. ¡Con los tesoros que vayan encontrando por el camino a estos niños el tiempo se les irá volando! Al llegar al lugar de juegos se les ofrecerá un taller pequeño, una canción o un juego semi-dirigido, y la participación será voluntaria. Después comeremos el hamaiketako, y tras recuperar fuerzas, será el turno del juego libre.

Los niños jugarán como quieran, a solas, en grupo, explorando el entorno, haciendo cabañas, corriendo, saltando, subiendo a los árboles, metiéndose en el barro, recogiendo flores... realizando cualquier cosa posible. Como hemos mencionado, a través de esta metodología se estimula la activación del "fluir" de los niños y las niñas, ya que las bosque-pedagogías estiman que es muy apreciado para su desarrollo. Por eso, se respetará y se potenciará ese fluir o flow. El final del juego libre se unirá a un cuento. Como broche final diario, habrá la posibilidad de compartir las experiencias vividas y los tesoros encontrados desde la mañana. Desde allí, realizaremos de nuevo el camino hasta el aparcamiento, para a continuación despedirnos del árbol Xarma y reunirnos con las familias. A partir del próximo curso se habilitará un espacio en el Centro de Interpretación de Ulía para comer y dormir la siesta. También cabe mencionar que desde el pasado curso el ayuntamiento ofrece el servicio de taxibus para acceder a Ulía y que nuestros pequeños y pequeñas tienen la oportunidad de utilizar este servicio.

 

Imagen: Karobi Photography