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20/4/2018 Agora K2050

Jesús Alquézar: "Luchar contra el cambio climático es una lucha de todos los días"

El ciclo de conferencias sobre cambio climático Agora K2050, organizado conjuntamente entre Fundación Cristina Enea, el Ayuntamiento de San Sebastián y el Museo San Telmo, ha programado una interesante charla a tres bandas para el próximo miércoles 25 de abril. Los ponentes serán María José Sanz (BC3. Basque Centre for Climate Change), Antxon Olabe (economista) y Jesús Alquézar (experto de la Comisión Europea). Hemos aprovechado para charlar brevemente con éste último para que nos cuente qué retos nos plantea el cambio climático, qué medidas se están adoptando desde distintos niveles de actuación y qué puede hacer la ciudadanía para ayudar a mitigar los efectos del cambio climático.

¿Qué estrategias y políticas se están adoptando desde Europa para hacer frente al cambio climático?
La Unión Europea ha tenido un papel fundamental para llegar al Acuerdo de París-COP21, que fija los objetivos globales sobre cambio climático. La UE financia al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) y muchos proyectos de investigación que son la base científica del Acuerdo de París. Además, la UE fue fundamental en las negociaciones y los objetivos del COP21 forman parte integrante de sus políticas, con estrategias como la Unión de la Energía o la Economía Circular. En la práctica, la UE ha establecido objetivos de consumo de energía renovable (20% para 2020, probablemente 27% o más para el 2030 según vayan las actuales negociaciones de la nueva Directiva sobre Energía Renovable) y de eficiencia energética (20% de ahorro para el 2020), establece legislación favorable a las energías limpias y al reciclaje, financia proyectos de investigación e innovación, ayudas para infraestructuras más limpias, etc.

Supongo que la realidad de cada país será diferente. ¿Cuáles son las principales diferencias entre los Estados Miembro?
Sí, hay muchas diferencias. Hay un consenso general sobre la necesidad de acabar con el consumo de carbón y otras energías fósiles para mitigar los efectos del cambio climático. Sin embargo, la legislación europea deja decidir a cada estado su mix energético, y nos encontramos con países que emplean muchísimo carbón (incluso más de la mitad de su consumo) y relativamente pocas energías renovables. También a nivel político, y más allá del consenso europeo, algunos Estados Miembros son bastante reacios a poner en práctica medidas en favor de la transición energética y hacia una economía baja en carbono. Esto se ve, por ejemplo, en las actuales negociaciones sobre la nueva Directiva sobre Energías Renovables, donde la posición del Consejo, es decir de los Estados Miembros es mucho menos ambiciosa que la del Parlamento o la Comisión Europea.

¿La ciudadanía tiene alguna posibilidad de influir en las decisiones de los gobiernos y las empresas en la implantación de medidas que ayuden a minimizar los efectos del cambio climático?
El papel de la ciudadanía es fundamental. Primero, en nuestros hábitos de vida, guiándonos por el principio "la energía y los recursos menos nocivos son los que no se utilizan". Podemos ser más eficaces en nuestro uso de la energía, por ejemplo aislando bien nuestras casas, cogiendo la bici en lugar del coche, apagando la luz o el ordenador cuando no lo usemos, reutilizando y reciclando los productos, evitando los envases de plástico inútiles, etc. Básicamente, lo que ya hacían nuestra abuelas "por ahorrar". Y sin que baje nuestro nivel de vida.

También podemos como ciudadanos/as acelerar la transición "con nuestra cartera". Según una encuesta reciente de Eurostat, el motivo más citado por las empresas para desarrollar e introducir innovaciones con beneficios medioambientales (o eco-innovaciones) es la reputación de la empresa, seguido por la legislación y por los costes de la energía y de las materias primas. Esto muestra que las empresas quieren ser o parecer ecológicas y responsables ante la opinión pública y sus clientes. Esto lleva muchas veces al llamado "greenwashing" (por ejemplo, cambiar el color del logo como McDonald's), pero esto mismo es ya un paso adelante que muestra el poder de la ciudadanía para cambiar el modelo económico.

La ciudadanía puede (y debe) mantener la presión ante las instituciones públicas, que muchas veces necesitan un impulso ciudadano para tomar medidas firmes y efectivas, más allá de discursos más o menos vacíos o de buenas intenciones. No olvidemos que el año que viene hay elecciones europeas. Se podría recordar qué posiciones han adoptado nuestros políticos en el Parlamento Europeo, o nuestro Gobierno en el Consejo, y votar en consecuencia, en función de la ética de la importancia que le demos a estos problemas cada uno.

Sobre el papel de la ciudadanía, recordaría la película 'Demain', dirigida por Mélanie Laurent, que muestra que pequeños gestos y acciones pueden hacer cambiar las cosas. En definitiva, luchar contra el cambio climático es una lucha de todos los días.


La charla se desarrollará el miércoles 25 de abril, a partir de las 19:00 en el Museo San Telmo. Entrada libre y gratuita hasta completar aforo.