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6/12/2016 Agora K2050EntrevistasObservatorio de la Sostenibilidad

Gonzalo Sáenz de Miera: "El cambio climático es la 'tormenta perfecta' de los problemas medioambientales y económicos"

El próximo 14 de diciembre, miércoles, el director de Cambio Climático de Iberdrola Gonzalo Sáenz de Miera ofrecerá una charla en el Museo San Telmo con el título "Transición energética en las ciudades: cambio climático y calidad del aire". Hemos querido charlar previamente con él sobre la reciente cumbre del clima de Marrakech COP22, el cambio climático y los retos a los que nos enfrentamos como civilización.

El consumo de energías fósiles parece que tiene los días contados. ¿Cómo debería ser la transición hacia un modelo basado en energías renovables?

En primer lugar, hay que tener claro que el sector energético debe estar completamente descarbonizado en el horizonte 2060 (WEO 2016, Agencia Internacional de la Energía) para cumplir el objetivo de limitar el incremento la temperatura global por debajo de dos grados centígrados. Si se quisieran tener opciones de limitar dicho incremento a 1,5ºC, opción que también está contemplada en el Acuerdo de París, esta fecha se tendría que adelantar al 2040.

Las energías renovables, y también la eficiencia energética, son las líneas de actuación básicas para abordar con éxito este reto. Las tecnologías están disponibles, registrando una bajada de costes incluso superiores a los escenarios más optimistas de los análisis prospectivos más ambiciosos, y las empresas están dispuestas a invertir. Sin embargo, todo ello por sí mismo no es suficiente. Se requiere un plan de descarbonización total a 2050, que contenga objetivos claros y políticas estables que doten de señales fuertes a todos aquellos que están dispuestos a actuar de forma ambiciosa para llevar a cabo la transición hacia un modelo energético con emisiones nulas.

Más allá de los objetivos y las políticas, hay que tener claro que “TODOS” debemos participar de la solución. El sector eléctrico está inmerso en esta transición, y es el que ha conseguido un mayor grado de penetración de energías renovables así como las mayores ganancias de eficiencia energética. Sin embargo, el sector transporte y la edificación (que, por ejemplo, en el caso europeo suponen el 70% del consumo energía final), están muy rezagados al continuar cubriendo la mayoría de sus necesidades energéticas a partir de combustibles fósiles.

Parece que disminuir las emisiones de CO2 es el gran reto al que nos enfrentamos para mitigar los efectos del cambio climático. ¿Cómo ve este reto a escala global?

El cambio climático es la “tormenta perfecta” de los problemas medioambientales y económicos. Sus impactos son a escala global: afectará por igual tanto a los que han contribuido a generar el problema con grandes emisiones de gases de efecto invernadero durante años como a los que no lo han hecho. De hecho, en muchos casos afectará más a los segundos, por su vulnerabilidad económica, social e incluso geográfica. Además, es un problema con una dimensión temporal muy marcada al tener efectos acumulativos: el problema lo generamos los que emitimos hoy pero los grandes impactos los sufrirán nuestros hijos y nietos. Esto, sin duda, es un gran problema ético.

Por todo ello, es básico tener siempre muy presente el principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas” en el marco de acción global contra el cambio climático. Este principio debe guiar el espíritu de las negociaciones en general y, en particular, debe servir para que los países más ricos ayuden a los más vulnerables a desarrollar capacidades propias tanto de mitigación como de adaptación al cambio climático.

En Marrakech se acaba de celebrar la cumbre del clima COP22. ¿Qué compromisos se han adquirido?

Resumir los resultados de la Cumbre de Marrakech en términos de grandes compromisos es una tarea compleja por la propia naturaleza de esta COP22, que ha tenido como objetivo básico lanzar los trabajos de implementación de todo lo alcanzado en la COP 21 dentro del Acuerdo de París.

En mi opinión, una de las conclusiones básicas a destacar es la continuidad de un enfoque ambicioso en acción climática, liderado por multitud de iniciativas de la sociedad civil y acciones del sector privado, y que cuenta ya con un germen de marco formal de colaboración entre gobiernos y agentes privados: la “Alianza de Marrakech para la Acción por el Clima”. La Alianza de Marrakech incluye un programa de trabajo anual que buscará soluciones ambiciosas a través de diálogos sectoriales y técnicos, reuniones, eventos, así como una plataforma que aglutinará iniciativas y objetivos. Es muy importante destacar el carácter inclusivo de este diálogo, el que participarán: ONGs, ciudades, regiones, empresas,…

En el ámbito de las negociaciones entre países, se ha valorado positivamente el acuerdo alcanzado sobre una hoja de ruta para desarrollar las reglas de implementación del Acuerdo de París en los dos próximos años (hasta la COP24 de 2018). También se han puesto sobre la mesa muchas directrices sobre cuestiones tales como: los instrumentos para ayudar a los países más vulnerables a reforzar su capacidad de mitigación y adaptación, el contenido de las contribuciones climáticas nacionales y la información que deben proporcionar los países en este ámbito, las fuentes de información y modalidades para la revisión global de 2018…

¿Qué nos contaras, brevemente, en la charla del día 14 en San Sebastián?

Sin ánimo de adelantar demasiada información y restar emoción a la intervención, os adelanto algunas de las cuestiones que abordaré: el origen del cambio climático y la responsabilidad del sector energético en el mismo, el abanico de soluciones disponibles para abordar un reto de esta magnitud, la necesidad de políticas claras y ambiciosas para llevar a buen puerto dichas soluciones,… En cada uno de estos puntos, trataré paralelamente un problema que está muy de actualidad – especialmente por su elevada incidencia en la salud púbica- y que tiene fuertes vínculos con el cambio climático tanto en el origen (la combustión de combustibles fósiles), como en las soluciones (apuesta decidida por fuentes de energías limpias y eficientes). En este último punto, como se verá en mi charla, la electricidad jugará un papel clave.