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14/9/2020 Noticias ambientales

Estas son las tierras que deberíamos proteger para asegurar la biodiversidad y estabilizar el clima

Un píxel por kilómetro cuadrado. Hasta ahí ha llegado Global Safe Net (GSN) a la hora de mapear los terrenos a proteger en el mundo. Recientemente ha publicado las conclusiones de su investigación y también ha habilitado una web para ver de superficie en superficie cuáles son los espacios naturales para la conservación de las especies y las zonas de biomasas para el almacenamiento de carbono.

Aunque muchas veces se nos muestran separados, la pérdida de biodiversidad y la emergencia climática vienen de la mano. Es más, además del calentamiento global del mundo, se nos han puesto de manifiesto otras amenazas para el ser humano con la pandemia del Covid-19: enfermedades causadas por zoonosis. Para evitar ese oscuro futuro para toda vida del mundo, sería necesario proteger muchos más terrenos de los que tenemos ahora.

Según la GSN, debería garantizarse la mitad de la superficie terrestre. Actualmente hay 20 millones de kilómetros cuadrados protegidos y el proyecto estima que se necesitarían 67 millones de kilómetros cuadrados.

En concreto, además de las zonas actualmente protegidas, se ha identificado otro 30% de la superficie terrestre como imprescindible para la conservación de la diversidad y abundancia de especies, especialmente presentes en Siberia y el norte de Canadá, así como en amplios hábitats de Brasil, EEUU, Australia y China, de gran riqueza natural. Además, un 5% más de la superficie terrestre debería utilizarse como depósito de carbono para "estabilizar el clima". En total, la mitad del mundo.

Las zonas de alta densidad urbanizadas por el hombre y las dedicadas a la agricultura no se han tenido en cuenta a la hora de elaborar el mapa, pero sí las zonas poco habitadas o más alejadas. En este sentido, el estudio ha prestado especial atención a los territorios indígenas, que constituyen el 37% de las zonas a proteger: "Esto demuestra que los pueblos indígenas y sus tierras tienen un papel importante en la preservación de la biodiversidad y de la atmósfera terrestre".

Otra de las conclusiones es que para proteger a las especies en grave peligro de extinción bastaría únicamente con proteger un 2,5% más de los terrenos -además de los actuales-, lo que sería realizable en cinco años.

Los firmantes del estudio consideran clave atender las reclamaciones en torno a las tierras autóctonas, cumplir con lo comprometido en la cumbre del clima de París y llevar a cabo el Acuerdo Global por la Naturaleza. Recuerdan que con la pandemia del COVID-19 los estados han demostrado que son capaces de movilizar miles de millones de dinero y que en este caso deberían hacer lo mismo.


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