Noticias

9/3/2018 Noticias ambientales

El planeta está perdiendo su biodiversidad más rápido de lo que creía

“Esta actualización de la Lista Roja muestra que la magnitud de la crisis global de extinción podría ser todavía mayor de lo que pensábamos”. A finales de 2016, durante la presentación de la última actualización de la lista que cataloga las especies de fauna y flora amenazadas por parte de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), su directora general, Inger Andersen, lanzaba esa advertencia que esta primavera dos estudios científicos se han encargado de corroborar: perdemos biodiversidad a un ritmo mayor del estimado hasta ahora.

A principios de abril, el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) daba a conocer un estudio publicado en la revista Nature, con participación de investigadores de este centro, en el que se advertía que “se podría estar subestimando la cantidad de especies que la civilización moderna ha extinguido”. Además, esta limitación influye de manera negativa en las políticas y objetivos de conservación, ya que “partimos de informaciones inevitablemente incompletas“, sostiene Nicolas Titeux, investigador del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña (CTFC) y firmante también el estudio.

Más recientemente, Biological Conservation publicaba otro trabajo, liderado por investigadores de la Universidad de Columbia (Estados Unidos), donde se ponían cifras a esa subestimación a raíz de un trabajo realizado en la cadena montañosa de los Ghats Occidentales, en la India, con aves presentes en la Lista Roja de la UICN. Su conclusión principal es que para al menos diez de las dieciocho especies estudiadas, la UICN debería elevar el rango de amenaza por deficiencias en el cálculo del hábitat de distribución.

Esta investigación llueve sobre mojado, ya que en noviembre de 2016 la revista Science reflejaba otro trabajo más amplio con 586 especies de aves forestales endémicas y amenazadas de seis puntos calientes de la biodiversidad mundial: bosque atlántico de Brasil, Centroamérica, Andes Occidentales de Colombia, Madagascar, Sumatra y el Sureste Asiático. En este caso, tras el análisis de datos con teledetección remota, aparte de recomendar a la UICN elevar la categoría de amenaza a especies ya incluidas en la Lista Roja, propone incluir a 189 que ni siquiera aparecen.


Noticia original publicada en El País (lee el artículo completo aquí).