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19/2/2019 EntrevistasExposiciones

Eider Eibar y Paula Estévez charlan sobre la capacidad de reflexión y reivindicación de las ilustraciones

Eider Eibar (Zornotza, 1980) y Paula Estévez (San Sebastián, 1984) son dos profesionales con una larga trayectoria en el mundo de la ilustración y el dibujo, que ahora coinciden, junto con una variada selección de viñetistas, en la exposición 'El cambio climático no tiene gracia. Una muestra, dos exposiciones' en el Centro de Recursos Medio Ambientales de Cristina Enea. Hemos juntado a las dos jóvenes artistas para charlar sobre el mundo de las viñetas, el humor y sus experiencias.

En esta exposición en la que se reúnen trabajos de 22 ilustradores de todo el mundo, y del País Vasco, cada viñetista ofrece su propio punto de vista sobre el cambio climático, mostrando su visión particular y su toque de humor. "En la viñeta que he creado para esta exposición imagino la bahía de la Concha del futuro", explica Paula Estévez. Siendo como es donostiarra, Estévez ha dibujado un entorno que conoce muy de cerca. "Además de la isla Santa Clara, se pueden observar varias islas más formadas por plásticos, y encima de ellas se encuentran varias personas tomando el sol, pescando, jugando...". La bizkaína Eider Eibar por su parte, ha tomado como eje la mitología en el trabajo que expone en esta muestra. Así, ha presentado un trabajo donde ilustra un planeta que ha sido destruido por el ser humano, "y se ve cómo Mari, Tartalo, las Lamias y otros seres mitológicos que han habitado desde siempre la tierra, han perdido la paciencia con nosotros y abandonan nuestro planeta en busca de otro".

En los trabajos de ambas ilustradoras predomina el humor a la hora de tratar una problemática tan peliaguda y seria como es el cambio climático. Esa contradicción, la de generar una sonrisa ante un problema grave, es funamental según Eider y Paula. "A menudo nos cuesta aceptar nuestras responsabilidades, preferimos hacernos los sordos", explica Estévez, quien añade que el humor "es una herramienta muy útil para presentar y trasladar estos temas a la gente". Eider Eibar también es de la misma opinión. El objetivo, según la ilustradora de Zornotza, es provocar un cambio en el espectador, un 'clic' dentro de su cabeza, y "puede servir cualquier cosa que tenga ese objetivo, pero en este caso pienso que hemos optado por el humor para llegar un público más ámplio, valiéndonos de la contradicción que supone verte con una sonrisa ante una situación que en realidad no tiene ninguna gracia, como el cambio climático". En este sentido ambas le reconocen al humor ese papel, ya que se trata de una herramienta válida para tratar temas serios. "No creo que el humor reste importancia o credibilidad al problema", subraya Estévez. "Como he mencionado, en la medida en que ayuda a trasladar el mensaje a más gente, también facilita reflexionar sobre el asunto".

Y en este punto, en la capacidad del humor para provocar una reflexión, es donde también coinciden ambas ilustradoras. Según Eider Eibar "puede ayudar dándole visibilidad al problema; esta muestra, en vez de ocultar el tema lo trae al primer plano, a los y las ilustradoras nos ha obligado a reflexionar sobre el cambio climático, y por siguiente, también a todas las personas que visiten la exposición". La artista asegura que han tratado con humor este tema tan serio, "pero con el respeto que merece y de ninguna manera riéndonos de la problemática, sino riéndonos de nosotros mismos y de la actitud que tenemos, ya que es esa una de las cosas que debemos cambiar".

El humor, las ilustraciones, el arte de crear viñetas... además de herramientas para la reflexión, también son caminos para las reivindicaciones, han admitido Estévez y Eibar, y en sus trabajos siempre existen y están presentes reclamaciones de diferentes índoles. "A veces, en algunos de nuestros trabajos, puede que no sean tan visibles, pero siempre están ahí", afirma Paula. Eider asegura que en todas las imágenes que crean hay miles de decisiones, tanto conscientes como inconcientes, y "detrás de esas decisiones existen, indudablemente, reivindicaciones. Por que cada una de nosotras vivimos a nuestra manera cada imagen y lo que queremos que transmita. Las imágnes cuentan, pero nosotras decidimos el qué y el cómo".


La exposición se podrá visitar hasta el próximo 5 de mayo en el Centro de Recursos Medio Ambientales de Cristina Enea