Bases metodológicas

Tres son los pilares sobre los que se construye el proyecto ¡Descarboniza! Que no es poco...:

  1. La necesidad de apostar por iniciativas en clave socio-educativa para enfrentar el cambio climático; incorporando variables socioeconómicas, de gobernanza y educación.
  2. La urgencia de que estas iniciativas tengan en cuenta la representación social del cambio climático. Informar no resulta suficiente;  resulta determinante saber cómo la población conoce, percibe y valora el cambio climático y, especialmente, las implicaciones que puede tener y tiene en su vida.  
  3. El aprovechamiento de prácticas y dispositivos educativos exitosos de diversas entidades y movimientos sociales (decrecimiento, post-carbon cities, transition towns, etc.); su análisis ha constituido una fuente de inspiración en el diseño de la metodología de trabajo.

 

A lo largo de varias semanas, se desarrollan unas sesiones formativas en las que las personas participantes, que no tienen por qué tener conocimientos científicos sobre el tema, analizan y reflexionan sobre las causas y consecuencias del cambio climático, e identifican y proponen acciones que pueden ponerse en marcha de forma individual y colectiva para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los grupos, a través de distintas dinámicas, deciden qué hacer para reducir sus emisiones en ámbitos significativos de sus vidas. La reflexión y decisión conjunta, así como el apoyo grupal, pretende conseguir los siguientes propósitos:  

  • la corresponsabilidad con la problemática, incidiendo positivamente en lo que se puede hacer, sobre todo de forma colectiva; 
  • la organización de actividades conjuntas, que conecten con el sentir de las personas participantes y con su vida cotidiana; 
  • el refuerzo intragrupal de las acciones a poner en marcha, sobre todo a nivel emocional; 
  • el sentimiento de identidad comunitaria, asumiendo al tiempo sus límites y desarrollando sus potencialidades.